La Coctelera

El Blog de Asturcon

Un espacio personal con todo lo que me gusta.

Categoría: Hostelería

8 Marzo 2012

Restaurante "Pascual" (Burgos)

El Restaurante "Pascual" están en Burgos, en la calle Diego Polo número 4 (San Pedro y San Felices). Su número de teléfono es el 947 274 272.

Sin ninguna duda, es el mejor restaurante de la ciudad. En menú del día es insuperable en calidad, cantidad y precio. Por 10 euros tienes un primero, un segundo y postre, a elegir entre 10 platos de cada, agua, vino, gaseosa, pan, y café. Todo ello en cantidades sobrehumanas. De hecho pienso que si luego tienes que ir a trabajar, salvo que seas maderista o herrero, casi es mejor pedir sólo un plato y olvidarte del resto.
Y comiendo a la carta no tiene absolutamente nada que envidiar al "Polvorilla", "Ojeda" y compañía. De hecho, los supera en calidad de materia prima y tratamiento. Menos parafernalia y tontería, pero la comida, que para mí es lo que cuenta, de 11 sobre 10. Y de nuevo con cantidades muy respetables. El solomillo rondará los 200g sin problema. Y es un solomillo, no una fotografía como en sitios "de postín".

Bueno, al tema.

Es un local grande, con dos partes diferenciadas. Entramos a un espacio un tanto limitado, en el que se encuentra la barra, muy frecuentada. Con cada consumición, un pincho. Primer detalle a agradecer. Los precios son comedidos(caña, 1'10€, agua 0'80€, café 1€,...) y el servicio, correcto.

El comedor se encuentra separado de la barra por una pared de madera y cristal. Comedor grande, con varios televisores, muy luminoso, y super limpio. El servicio es bueno, aunque en ocasiones agobian un poco, parece que tienen prisa. Cierto es que el comedor se dobla e incluso triplica, con lo que la charla postcomida, la tan querida sobremesa, no está bien vista. Son capaces de retirarte el mantel y vestir de nuevo la mesa mientras estás hablando tranquilamente. Vale, captada la indirecta.
La comida, que es lo que importa, es increíble. Mucha comida, de muy buena calidad, y muy bien preparada.

Si buscas un sitio donde comer bien, lucirte delante de los amigos, y sin más pretensiones que éso, comer bien, el Pascual es tu sitio. Si lo que quieres es una fotografía de la factura, comida mediocre, mucho pijerío, y "alto standing", vete a otro restaurante.

Yo por mi parte, sigo fiel al "Pascual" cada vez que voy a Burgos a comer. Es que es bueno hasta el café.

servido por asturcon 2 comentarios compártelo

15 Febrero 2012

Restaurante "Oído cocina" (Valladolid)

El restaurante "Oído cocina" está en Valladolid, en la calle Macías Picavea, creo que en el número 4, en el local que antiguamente ocupaba el "Eleven", enfrente de la Sala Heineken(antiguo Capitán Garfio). Su número de teléfono es el 983 393 832.

En una de las numerosas noches que pasé en la puerta de la Sala Heineken, allá por Septiembre del pasado año, en plenas fiestas de Valladolid, vi un rostro conocido moviéndose por el interior del local, de la barra a la cocina, y de la cocina a la barra. En un momento de relax me acerqué a saludarle. Era mi amigo Goyito. Lo último que sabía de él es que estaba por tierras gaditanas, y verle de nuevo, después de tantísimos años, me hizo una ilusión especial. Le prometí la visita, y hace poco pude cumplir mi palabra.

El restaurante "Oído cocina" es un local especial. No es muy grande, no hay mesas al uso(sí una barra elevada en la que comer más desahogadamente), hay mucha gente, y la comida no es convencional. Pero es una pasada. El servicio es genial, divino, perfecto. Y no sólo Goyo, que es un fuera de serie en todos los aspectos(aunque se niegue siempre a tomar algo conmigo cuando sale de trabajar). También el resto de personal merece un 11. Joder, harto como estoy de encontrarme inteligentes que lo saben todo(el haber nacido en un restaurante digo yo que algo de conocimiento me dará, aunque sea el justo para discernir buey de vaca), personal a disgusto que en vez de servirme tiran los platos encima de la mesa, y camareros pesados que no callan, encontrarme con éste servicio es una gloria.

La carta... cortita, pero es que tampoco hace falta más. El wok de calamar da pena comerlo. Para que no se le suba mucho los humos al cocinero, decir que echo en falta más calamar en vez de tanta verdura. El risotto de boletus con foie caramelizado, el mejor risotto que he probado jamás. Partimos de la base que no me gustan ni el foie ni los boletus. Mi amigo Sergio dió buena cuenta del foie, y del resto del plato me adueñé yo sin compasión. Buenísimo, ciertamente exquisito, perfecto el arroz arrisotado, en su punto de cocción y melosidad.

La japoburguer es una maravilla de mini-hamburguesa acompañada de brotes(no sé de qué, me daba vergüenza investigar, probablemente fuera alfalfa, pero no aventura nada) y de verdura(¿calabacín?) muy jugosa. Está un pelín cruda, quizá le falte un punto más de calor.

El Brownie con helado de vainilla es un pecado. No lo pidáis, a riesgo de volveros adictos. Avisados quedáis.

Bodega amplia, carta de cervezas muy bien elegida. El café, de cápsula(tipo Nespresso).

¿El precio? Si tenemos en cuenta que fué una cena informal, en la que lo importa era, por un lado, cumplir mi palabra de visitar a Goyito en su reino(no es el jefe, pero como si lo fuera, jaja. Tal es la relación existente entre toda la plantilla. Da gusto un ambiente de trabajo así), y por otro, tomar algo con un amigo, hablar, con la comida como mera excusa para salir de nuestras obligaciones diarias y disfrutar el uno del otro, nos tomamos 5 Riberas y un par de cañas, pues subió un poco. Unos 50€ más o menos(creo recordar que fueron 47, pero hablo de memoria). La calidad, el servicio, y la preparación lo merecen, sin duda. Un lugar muy recomendable.

Para finalizar, y para que no penséis que pierdo mi juicio(siempre tiene que haber alguna puyita) decir que el local se llena en exceso, haciendo incómodo el comer salvo que tengas la suerte de encontrar sitio en las mesas altas distribuidas por el local. Quizás sería interesante llenarlo menos, trabajar con reserva, o dedicar una zona exclusiva a los amigos. No hay guardarropía ni perchas suficientes(aunque nosotros dejamos nuestras cazadoras sobre la decoración, pero no está bien hecho por nuestra parte), y aparcar en la zona es un tanto complicado(bueno, el parking de La Antigua está a un paso).

Si queréis disfrutar de una comida diferente, en un buen ambiente, y con un servicio excepcional, sin duda "Oído cocina" es una cierto en todos los sentidos.

servido por asturcon 1 comentario compártelo

30 Marzo 2011

Hamburguesa, 200$

Normalmente los viernes que viajo paso por McDonalds justo al salir de trabajar, compro unas hamburguesas(de pollo, sin lechuga), y me las voy comiendo en el coche mientras devoro kilómetros. Es la comida más barata de la semana, puesto que cada hamburguesa cuesta 1€, con lo que con 5€, me lleno.

No es buena comida, por mucho que tengan la Q de calidad, el certificado Aenor o su puta madre. Algo que no se estropea en un mes no puede ser sano. Pero bueno, de vez en cuando no está mal, tiene un sabor agradable, y, sobre todo, es muy rápido.

Sin embargo, al ver ésta noticia del periódico "La Vanguardia" me ha surgido una duda. Las hamburguesas valen un euro, pero, ¿cuánto cuéstan?

Copio literalmente la noticia(Y dejo aquí el enlace):

Con políticas de descuento hechas a la medida de la recesión, las grandes cadenas multinacionales de comida rápida como Burger King y McDonald's crecen como la espuma en esta crisis.

Otros alimentos se encarecen, pero Burger King ha desplegado una agresiva campaña publicitaria para promocionar el menú King Ahorro, hamburguesa y bebida, a sólo 1,99 euros. McDonald's aumentó su volumen de negocio un 6,5% el año pasado y quiere abrir 55 nuevos restaurantes hasta el 2013, seduciendo a jóvenes parados con una comida Big Mac que incluye Coca-Cola gratis. “Queremos que el consumidor perciba que por cada euro que invierte recibe un valor superior a esa inversión”, explicó un portavoz de Burger King. Pero, según sostiene el economista Raj Patel en su nuevo libro, Cuando nada vale nada (Sin Fronteras, 2010), la cuestión que deberíamos estar planteándonos cuando compramos un Whopper o un Big Mac no es lo que vale, sino lo que cuesta.

Porque si se incluyen las llamados externalidades –los costes externos medioambientales, sociales, de salud–, el precio de una hamburguesa podría ascender a 200 dólares (140 euros). “Hay costes que no están en la etiqueta del precio del Big Mac, pero, no nos engañemos, alguien los va a pagar, probablemente, el que menos recursos tiene”, dijo Patel en una entrevista telefónica. El novelista Jonathan Safran Foer coincide en su último libro, Eating animals: “200 dólares no es una hipótesis, no es un número imaginario; es lo que verdaderamente cuesta una hamburguesa”.

He aquí algunos costes externalizados de la hamburguesa globalizada, que no pagarán ni McDonald's, ni Burger King ni Wendy's sino la sociedad en general.

1. Recursos. La producción masiva de carne “pasa una factura enorme en cuanto a energía, uso de agua y la huella de CO2”, dice Brian Halweil, del Worldwatch Institute en Washington. Si la carne proviene de áreas deforestadas, los costes a largo plazo son aún mayores. Cada vez más carne de vacuno en hamburguesas estadounidenses proviene de Brasil, con 205 millones de cabezas, el primer exportador del mundo. No es casualidad que el grupo financiero 3G, que acaba de hacerse con la mayoría de Burger King, pertenezca a tres multimillonarios brasileños. El ganado es el primer responsable de deforestación en América Latina y Asia, según Greenpeace.

Según un estudio de la Universidad Tufts, los offsets –compensaciones– necesarios para compensar todo el CO2 generado cada año en la producción de Big Macs tendrían un coste de entre 5.200 millones y 25.400 millones de euros. La factura total de la degradación del ecosistema como consecuencia de la industria globalizada de alimentos puede ser de 47 billones de dólares. Si la carne proviene de EE.UU. o Europa, habrá menos coste en CO2. Pero hay otra externalidad que las cadenas de fast food no pagan. Las subvenciones al maíz –principal alimento del ganado en EE.UU.– rebasan los 3.200 millones de euros al año. En un momento de draconianos recortes presupuestarios, esta subvención a la hamburguesa es difícil de justificar, coinciden Patel y Safran Foer.

2. Salarios. El segundo coste escondido es el que el Estado –sobre todo en EE.UU.– tiene que asumir como consecuencia de los salarios míseros en el sector de comida rápida. El salario medio de un trabajador de McDonald's o Burger King en EE.UU. es de 15.000 dólares al año (11.000 euros) . Para los trabajadores, sobre todo si tienen familias dependientes, esto no es suficiente para subsistir ni para pagar un seguro médico. Por tanto, el Estado federal debe asumir el coste, mediante una “subvención social”, bien sea proporcionando un seguro médico bajo el programa público Medicaid, bien sea mediante ayudas económicas a familias pobres. Cuarenta millones de personas en EE.UU. reciben ayuda alimentaria, los denominados food stamps o bonos para comprar alimentos. Y, en una paradoja grotesca, muchos de ellos son trabajadores de fast food. Según Patel, el coste de estas subvenciones sociales, concretamente a los trabajadores de Burger King en Estados Unidos, rebasa los 195 millones de euros al año.

Luego están los proveedores de las cadenas. Los trabajadores del tomate en las huertas de Immokalee (Florida), por ejemplo. Han denunciado en algunos casos condiciones de esclavitud, ya que deben dinero a sus empleadores que, con sueldos de cuatro euros la hora, jamás podrán pagar. Cobran tan poco que muchos reciben ayudas alimentarias de la Cruz Roja, explica Patel. Pero cuando los trabajadores pidieron públicamente que las cadenas de comida rápida McDonald's, Yum (Kentucky Fried Chicken) y Burger King apoyasen un moderado aumento de sus salarios, todas se resistieron. Burger King utilizó espías para infiltrarse en el sindicato Coalición de Trabajadores de Immokalee. Finalmente –tras una campaña nacional–, las cadenas cedieron. Ahora, la historia puede repetirse en España. Según Felicity Lawrence, reportera de The Guardian, existen condiciones de esclavitud en las huertas de Almería de donde provienen los tomates usados en el gazpacho Alvalle que McDonald's destaca como prueba de su nueva voluntad de ser una cadena de comida sana.

3. Salud. La tercera externalidad es el coste de enfermedades relacionadas con la comida rápida. Según un estudio estadounidense citado por Patel, el coste del consumo excesivo de carne en EE.UU. se sitúa entre 21.000 y 42.000 millones de euros al año. En Europa, crece la preocupación por las consecuencias de aumentos del consumo de carne. La Agencia Española de Seguridad Alimentaría y Nutrición (Aesan) advirtió la semana pasada que la pérdida de la dieta mediterránea en España coincide con un aumento preocupante del consumo de carne roja. El Reino Unido ha aconsejado este mes a los británicos comer menos de 70 gramos de carne roja al día para evitar un elevado riesgo de cáncer de colon. Cabe destacar que una hamburguesa doble Big King XXL de Burger King pesa 323 gramos. Asimismo, se extiende una epidemia de obesidad y diabetes. El 13% de los jóvenes estadounidenses son obesos y España empieza a pisarle los talones. El 9% de los jóvenes españoles son obesos, y uno de cada tres niños tiene sobrepeso. El Gobierno español calcula que 2.500 millones de euros –el 7% del gasto en sanidad– corresponde a la obesidad.

Evidentemente, esto no es achacable exclusivamente al auge de la hamburguesa. Pero “la gente que consume comida rápida frecuentemente es más gorda que el resto”, dice Marion Nestle, de la Universidad de Nueva York. Y, según un estudio de la Universidad de Lehigh, la prohibición en Pensilvania de la publicidad de comida rápida redujo en un 14% el sobrepeso juvenil.

servido por asturcon sin comentarios compártelo

27 Enero 2011

Tu vida, en cifras

¿Os dáis cuenta de la multitud de actos repetitivos que hacemos a lo laergo del día? ¿Os imagináis cuántas veces hemos cambiado de canal, hemos abierto la nevera, hemos andado, o hemos dicho "buenos días" a lo largo de nuestra vida?

Pues hay gente que se dedica a calcularlo, y los de "Estrella Galicia"(no hay hijoputa que la beba, aunque "El Pitu" se empeñe en decir que es cojonuda) han hecho una web curradísima en la que nos dan datos sorprendentes.

Mola.

servido por asturcon sin comentarios compártelo

20 Diciembre 2010

Restaurante "El Polvorilla"(Burgos)

El restaurante "El Polvorilla" está situado en la Plaza de la Libertad(conocida también popularmente como la Plaza del Cordón), en Burgos.

Es uno de los restaurantes más concurridos de la ciudad por políticos, empresarios, constructores, médicos, abogados,... Durante varios años, por sus mesas cambiaron millones de euros de mano en cuestión de una hora, cuando la crisis no nos daba miedo, y el trinque por parte de muchos era costumbre.

Tiene dos plantas. Abajo está la barra, al nivel de la calle, con abundantes tapas y raciones. No es un lugar muy amplio, y a ciertas horas resulta incluso incómodo, debido a la afluencia de personas. El comedor(los, pues tiene al menos dos) está situado en la planta superior, a la que se accede por una escalera muy estrecha y empinada. Yo sólo he estado en un comedor, el de la izquierda, no muy amplio, pero bien decorado, con gusto, climatización correcta tanto en verano como en invierno, con espacio amplio entre mesas.

El trato... abajo en la barra es DESAGRADABLE, a batalla, como si estuvieran enfadados, se nota que no les gusta su trabajo, que están tras la barra como podían estar haciendo zapatos o en una obra. Arriba está el contrapunto, sobre todo una de las camareras, argentina, que es simpática, agradable, profesional, complaciente. un 10 de camarera.

La comida no está a la altura del precio. es un sitio caro. Ya sabéis que hay sitios baratos donde pagas 50€, y sitios caros en los que pagas 10. Éste es de los caros en ambos sentidos, porque pagas mucho(unos 60€ por persona) y no comes genial. Yo he ido varias veces, todas por obligación y debido a que no tengo suficiente confianza con los comensales. Han sido siempre comidas de trabajo o de compromiso, donde yo no elegía el sitio.

La cantidad no es escasa, salvo en los entrantes, pero ni tratan bien a la materia prima, ni la presentación es espectacular, ni hay ningún tipo de innovación como para justificar sus elevados precios.

Vamos con los platos:

NUNCA he conseguido comer en "El Polvorilla" un solomillo en su punto. Siempre estaba muy hecho, correoso(a ello también ayuda que los cuchillos de carne no cortan ni el agua, lo que acrecienta la sensación de dureza en el plato, y cuando llega a la boca ya estás condicionado), con muchísima sal.

Lo sirven acompañado de patatas(muy fritas, casi quemadas, y cuyo aceite deberían cambiar más a menudo), pimientos(tipo piquillo, pero de lata, sin escurrir siquiera) y una mini mazorca de maíz(que jamás he probado, es de conserva y a mi sólo me gustan las mazorcas asadas).

Si en vez de pedirlo a la plancha lo pides "a la pimienta", encontrarás tu solomillo nadando, e igual de pasado. La salsa no está mala, aunque CREO que utilizan queso, o la nata de base es muy fuerte.

La merluza a la romana está rica, es, para mí, el mejor plato, pues está muy bien rebozada, sin grasa, y en su punto de fritura. Y tan fresca como se puede exigir en un restaurante situado a 200Km del puerto de mar más cercano(quien habla de Madrid como "el mejor puerto de españa" es que en su puta vida ha vivido en un puerto de mar, o comido en casa de sus gentes. Cuando a mí me llega la merluza en Colunga, hace menos de 4horas que está muerta, y escasos 15 minutos que ha llegado a puerto.)

Si la merluza es "a la marinera", pasa lo mismo que con el solomillo a la pimienta. Exceso de caldo, que enmascara el verdadero sabor del pesacod.

Las gambas están riquísimas(por el precio que cobran no se peude exigir menos), pero también muy saladas.

Los boletus con foie, insulsos. Laminas de foie muy finas y en escasa cantidad, muchísima cebolla(muy bien caramelizada, es cierto), y boletus cortados demasiado finos, apenas se aprecia su textura típica.

Jamón cortado a cuchillo de calidad y muy bien cortado, aunque la ración es escasa.

Los postres no están mal, pero debería cuidarse más su presentación y, quizás, pedir que fueran caseros.

Las trufas son de un chocolate excelente, pero no permiten añadir nata, ni siquiera a petición del cliente.

El helado de chocolate con avellanas y jugo de naranja es éso, 3 bolas de helado de chocolate(posiblemente "La Lechera"), avellana picada y zumo de naranja como base. Rico, pero no para tirar  cohetes.

Café bueno, pero, como en cualquier sitio de Burgos, enooooooorme.

La cuenta, elevadísima. Como he dicho, siempre he ido por obligación, y solamente pagué una vez. Fueron 2 botellas de crianza Beronia, 2 botellas de agua, 8entrantes, 6 segundos, 3 postres y 7 cafés. Casi 490€.

Una barbaridad.

servido por asturcon sin comentarios compártelo

5 Noviembre 2010

Patatas fritas perfectas

Lo primero es elegir una patata buena, de calidad. Nueva a ser posible, y de la variedad Cesar, Spunta o Mona Lisa, por ése orden.
Hay que cortarlas de la manera más uniforme posible. Una vez cortadas, se lavan en abundante agua fría, y se dejan a remojo una media hora. Ésto hará que pierden su almidón y queden más crujientes al freirlas. Tras el remojo hay que secarlas MUY BIEN(el agua haría que el aceite saltase) antes de ponerlas a freir
En el aceite(de oliva si es posible) a baja temperatura(60-70º) se echa la cantidad de patatas suficientes para que no "bailen" pero tampoco estén apelotonadas. El aceite tiene que tener libre circulación entre todas.
Cuando estén blandas, se las saca y se ponen a escurrir. Se sube la temperatura del aceite hasta los 120º. Se añaden un par de dientes de ajo, y se echan de nuevo las patatas. Ésto hará que queden crujientes por fuera y blandas por dentro.
Sacamos, salamos, y a gozar.

servido por asturcon sin comentarios compártelo

4 Noviembre 2010

Restaurante "La Cabaña del Mar" (Colunga, Asturias)

De nuevo vuelvo a hablar de un restaurante de mi tierra.

No me gusta hacerlo, porque al fin y al cabo es mi pueblo, y conozco a todosy no me gusta llevarme mal con nadie. Por tanto, sólo hablo en éste blog de los que me gustan, dejando de lado lo que no merecen la pena.

En ésta ocasión quisiera escribir sobre "La cabaña del mar".

Está en la playa de Colunga, en La Griega, al final del todo, pegando al extinto balneario. En su parte inferior cuenta con un local ("La cueva de Dino", no sé cómo se llamará ahora, ha cambiado mil veces de nombre y de tipo de establecimiento, desde una discoteca a una bocatería), y para llegar a "La cabaña" propiamente dicha hay que subir unos cuantos escalones. No obstante, la subida merece la pena. La vista que se tiene desde su terraza es impagable, una de las mejores de mi pueblo, sin duda.

Lo mejor de éste establecimiento es, sin duda, la terraza. No es muy amplia, y se nota la temporalidad(mobiliario de plástico, servilletas "que no limpian", espacio muy aprovechado,...), pero sus vistas son impresionantes, puedes disfrutar de la misma cocina y servicio que en el interior, y la atención es mejor que dentro.

Para su ubicación y la calidad de las materias primas, no es un lugar caro.

Percebes en pleno Agosto a 60€/Kg, botellín de Mahou(tercio, los quintos se quedan para los madrileños) a 1'80(al igual que los refrescos), y los cañones(un vaso de sidra lleno de cerveza) a 2'50.

La cocina se basa en la calidad del producto, y no es esmerada la presentación ni la preparación. No es que esté mal hecho, si no que no hay inventos raros, ni salsas. Un chuletón es un chuletón, con su ensalada y sus patatas. Unos percebes, son unos auténticos percebes del Cantábrico, cocidos en su perfecto punto de sal y sus hojitas de laurel. Sin florituras, sin aspiraciones, simplemente mimando el producto, y dándole los adornos justos.

El pan es malo, como en el resto de Asturias. Los pocos sitios que tienen buen pan(podría contarlos con los dedos de una mano, de veras) es porque lo comprarn precocinado y lo cuecen ellos mismos en convección. También en la zona más cercana a León se puede disfrutar(en ocasiones) de pan de Busdongo(creo que es el mejor pan del mundo, con permiso de Xevi Ramón), pero es raro.

Lo cierto es que la comida, si bien entra por lo ojos, sobre todo gana por el estómago. Los pescados son exquisitos, el marisco, en su punto justo, y las carnes no desmerecen.

Desde luego, no es el "Al fuego lento", pero es que tampoco lo pretende.

El servicio varía mucho de un año a otro, pero casi siempre es totalmente correcto. Siempre hay excepciones, pero suelen durar poco. No recomiendo ir los fines de semana, ni en pleno periodo vacacional, más que nada por su masificación.

Para mí es un sitio fijo donde tomar la sidra de antes de comer cada vez que estoy en mi casa. Y si váis(ahora que tan en auge está el MUJA, Museo del Jurásico Asturiano, y San Martín del Sella, o Lastres, el pueblo donde se graba Doctor Mateo), no os arrepentiréis.

servido por asturcon 1 comentario compártelo

14 Marzo 2010

Restaurante "La Mafia" (Burgos)

 

No me suelen gustar los restaurantes de franquicia. Suelen ser locales insulsos, que se preocupan más de la ambientación o la decoración del local que de cuidar la comida o el servicio.

Sin embargo, en éste caso, me llevé una grata sorpresa.

El restaurante "La Mafia" ("La Mafia se sienta a la mesa") está en la calle Laín Calvo 50, junto a la Plaza Alonso Martínez, frente a la nueva escultura del herrero de San Lorenzo. Su número de teléfono es el 947 264 478.

El local está dividido en fumadores y no fumadores. La entrada es ciertamente estrecha, pero el local es amplio, la separación entre mesas correcta, y la luminosidad, muy buena. No hay ningún tipo de olor desagradable, pese a estar abierta tanto la cocina como la zona del horno de pizzas.

Es un restaurante de comida italiana.

El precio, moderado. No es barato, pero las cantidades son buenas, y la comida, rica, por lo que no duele pagar la factura.

El único pero de éste restaurante, el servicio. No por desagradables(que no lo son, ni mucho menos), si no por descuidados, faltos de atención, poco pendientes del cliente, y tardones. Insisto, no es que sean desagradables, quizás les falte un poco de rodaje, no sé. Me gusta no tener que esperar cuando necesito agua o pan, y el otro día tuve que esperar en dos ocasiones. Lo entiendo si el local está lleno o el personal es escaso, pero no se daba ninguna de las dos circunstancias.

Estuvimos comiendo el jueves. Comimos mucho, demasiado. Cometimos el fallo del principiante. Al pensar que las raciones serían moderadas tirando a pequeñas, pedimos un primero y un segundo por persona, excepto Ruth, que come poco y se decidió por pedir únicamente un primero. Fue quien acertó. Bueno, y yo, que con mi peso, y después de llevar 17 días en el hospital y haber perdido 7 kilos, me comería un buey si hiciera falta.

Pedimos pasta(Tagliatelle frescos de huevo con gambas y ajo, 14'75€, un precio excesivo a mi entender), canelones(canelones fungí, con nata y champiñones, 11'75€), lasaña(2 raciones de lasaña de carne, a 11'40€ cada una), timbal de huevos con trigueros y patatas(9'50€), huevos rotos con bacon y patatas(8'85€), montaditos de solomillo de cerdo con su bacon al ajoaceite(10'65€), solomillo a la plancha con sal Maldon y patatas(15'55€), y crepe de jamón york, tomate y huevo(8'885€). Pan(5 raciones, a 0'90€ cada una) y agua(4 botellas, a 1'90€). No pedimos ni postre ni café porque teníamos prisa. Si el servicio hubiera sido más atento y más ágil, nos habría dado tiempo, pero no fue el caso. La cuenta fue de 112'80€.

La pasta, un pelín dura, con exceso de aceite(de oliva, virgen). El ajo, laminado y crudo. Las gambas, creo que eran demasiado grandes para ser tal, aunque estando peladas es difícil distinguirlos(el cuerpo de la gamba es más ancho y sus patas, más largas, además de ser de tamaño más pequeño en general. El precio de las famosísimas gambas blancas de Huelva salvajes está en torno a los 250€ el Kg.), pero estaban muy buenas. Y la ración, enorme. Para una persona con apetito normal, puede que sólo con la pasta esté satisfecho.

Los canelones, ricos ricos. Ración grande(creo recordar que 4 unidades, con mucha bechamel y bien rellenos).

La lasaña, también generosa en todos los aspectos. Y, al igual que la pasta, podía ser plato único.

Tanto el timbal de huevo como los huevos rotos, exagerados. Ración gigante, variedad de ingredientes, bien cocinado y presentación casera. Desde luego, más que suficientes como único plato.

El solomillo de cerdo, bien. Ración suficiente. Patatas riquísimas, podrían ser caseras, desde luego. Presentado con ensalada aliñada con aceto(qué bueno estaba el aceto, Dios mío) con muchas verduras distintas.

Y el solomillo de ternera a la plancha, muy rico. Quizás un pelín hecho y con demasiada sal para mi gusto. Pero es por ponerle una pega. Al igual que el solomillo de cerdo, se presenta con patatas y ensalada variada(también con aceto).

El pan, precocinado, muy rico. Presentan también una barritas de pan(tipo picos) y unos blister de mantequilla.

Como detalle, mientras elegíamos la comida, nos dieron unas minipizzas(parecidas a los piccolini).

Es un sitio al que voy a volver, sin duda. Me ha gustado, y a la gente que venía conmigo, también.

servido por asturcon 3 comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de asturcon

El Blog de Asturcon

ver perfil »
contacto »
Soy un tío con suerte, de esos a los que no les falta ni la familia, ni los amigos, ni el amor ni el dinero. Puedes escribirme a: pisgul@gmail.com

Fotos

asturcon todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera