Triste es pedir, pero al menos....
Siempre he pensado que hay que verse muy muy mal para mendigar unas monedas a la puerta de una iglesia, un supermercado, o entre las mesas de una terraza.
Pese a ello, nunca doy nada. Seré un rácano, un insolidario, o como cada uno lo quiera llamar. En ocasiones, cuando la excusa que esgrime el que pide es el hambre, le ofrezco un bocadillo. Si su argumento es que no encuentra trabajo, le hablo de ir a alguna obra de las de mi padre. Ni una cosa ni la otra, lo que quieren es dinero. Sólo una vez un señor, búlgaro, me dijo que sí, que quería trabajar. En tres días estaba de peón de albañil en una obra. Resultó un tío de lo más currante y formal. Pero es una excepción(no entre los búlgaros, ojo, si no entre los pedigüeños).
Así que es de agradecer la sinceridad de éste personaje:

L. Espinoza dijo
Es impresionante el descarpo de algunas personas que utilizando los mas impresionantes estrategias para dar lastima en la calle, algunas mejeres usan a sus hijos, otra se difrasan de minusvalidos, otras simplemente dicen estoy desempleado. Pero si esta desempleado ese tiempo que ocupa para estar pidiendo lo podria estar ocupando para buscar trabajo.
26 Agosto 2006 | 06:49 PM