Restaurante "Don Giovanni" (Valladolid)
El restaurante "Don Giovanni" está en la Calle San Lorenzo, esquina con la Plaza de Poniente. La situación es perfecta para cenar, pues está junto a las dos mejores zonas de Valladolid, Coca y San Miguel. Su teléfono es el 983 342 107.
Antes iba mucho, porque el cocinero era el primo de Tomm, pero dejé de ir una temporada, y el pasado Viernes volví con unos amigos.
Reservamos mesa para las 22:15. Llegamos a las 21:55, informamos de que teníamos mesa reservada, y el camarero de la barra, en plan borde, nos informa de que sólo la reservan durante quince minutos: pero vamos a ver, inteligente, si ya estoy allí, y te digo que voy a entrar. Mal empezamos. Y yo, más borde todavía, le digo que de acuerdo, que entonces tengo hasta las 22:30 para entrar. Para ESPERAR al resto de personas, pedimos una cañas en la barra(11 cañas) y un zumo(de piña) Resulta que el zumo proviene de un brick de Don Simón de litro que no tiene inconveniente en sacar de la cámara y servir directamente de él al vaso. Lamentable. Como lamentable fué el precio, 17€. Pero bueno, no iba a empezar a amargarme la noche.
En el comedor no se puede fumar, algo que puede ser acertado(se aprecian mejor los sabores y olores de tu plato, no se molesta a los no fumadores, puedes ir con niños,...) o no(los fumadores lo pasan mal).
Bueno, como eramos muchos, pedimos una ensalada de cada(en la carta vienen 5 variedades diferentes), una pizza por persona(excepto yo, no me gusta el queso y pedí escalopines milanesa en salsa de la casa) y pan de ajo, además de Lambrusco rosado.
Vamos por partes:
Las ensaladas no me gustan. Soy muy raro para comer, y las verduras no entran en mi dieta, salvo los guisantes crudos en vaina. No obstante, las cantidades eran buenas, muy grandes y bien presentadas, con variedad de ingredientes, y no solo lechuga de oreja de mulo cortada en juliana. Vienen sin aliñar, pero el camarero trae con ellas vinagre de Módena(no el aceto tradizionale, pero bastante similar),aceite de oliva virgen y vinagre de vino normal. Sólo un pero, aunque importantísimo. Yo sé que pedí 5 ensaladas, y nos trajeron 6. Al tratarse de una mesa bastante grande(eramos 13) pensé que lo habían pedido desde el otro extremo de la mesa, por lo que no saqué al camarero de su error(suyo o de cocina, no lo sé). Tras aliñarla(y comerse dos aceitunas, jeje) viene otro camarero y dice "aquí sobra una ensalada mixta", y sin ningún reparo la retira de la mesa. Supongo que volvería a la cocina, porque si lo puso en otra mesa no vuelvo a ir a éste local en mi vida.
Las pizzas muy grandes y con mucho relleno, no sólo masa. Nadie se terminó su pizza. A todos les gustó. Mi valoración se limita a la cantidad(mucha) y a la presentación(correcta). Por ponerle un pero(bueno, dos) no viene cortada, y no traen un cuchillo que corte en condiciones. Los que hay puestos no cortan ni el agua.
Yo pedí escalopines milanesa en salsa de la casa. Muy ricos. La carne muy tierna, mucha cantidad, la salsa(demasiada, puede que en menor proporción hiciera que se valorase más) estaba muy buena. No sé qué tendría, aparte de nata y jugo de carne, pero un diez para el cocinero. Lo malo de este plato(es por sacarle alguna pega, para que no se enorgullezcan demasiado) es que las patatas fritas son precocinadas. ¿Es que nadie sabe pelar patatas y freirlas? Los platos ganan mucho con unas simples patatas fritas en condiciones y con su punto de sal.
No tomamos postre ni café. Pedí un chupito para cada uno, y tuvieron el detalle de no cobrarlo, algo que es de agradecer, puesto que no era un ofrecimiento de ellos, si no una petición mía. Tampoco cobrarón una botella de agua grande que pidieron dos de las chicas que venían con nosotros. A quien corresponda, gracias.
El precio: la comida barata, la bebida cara. Yo pagué casi 214€(eramos 13 personas, unos 17€ por persona).
Las ensaladas rondan los 8€, y una es suficiente para dos personas. Las pizzas, 8-9€. Los escalopines, 9'50€. El pan de ajo(riquísimo, de veras), a menos de un euro la ración. Sin embargo, el Lambrusco, a 10€ la botella. Y no es un vino excepcional, es poco más que nuestro socorrido Don Simón. De hecho se daba la coincidencia de que ese mismo día por la mañana yo había estado comprando Lambrusco(es la única bebida alcohólica, junto con mi querida sidra asturiana y el champagne francés, que le gusta a mi madre) en un almacén mayorista(Makro), y compré ÉSE MISMO VINO por menos de 11€ la caja de 6 botellas.
Resumiendo: un sitio para ir en grupo, con una cocina normalita, sin pretensiones, un precio comedido, camareros agradables(excepto el de abajo, el de la barra) y situado en buena zona si luego quieres ir de marcha. No es una trattoria, ni un sitio romántico en el que declarar tu amor incondicional a la vecina del quinto, pero se come bien y no se paga mucho. Volveré, sin duda.

Zimmerman dijo
Este restaurante ni existe ya y además hace mucho tiempo. A ver si te actualizas que lo tienes esto muy abandonado, me parece a mí.
26 Abril 2012 | 12:22 AM