Los colegios públicos, sin crucifijos
Valladolid(y su colegio público "Macías Picavea") están siendo noticia éstos días no por el frío(que hace de cojones, lleva helando desde el domingo), ni por lo bonita que está quedando la ciudad(12 años de obras del que me cae tan mal están dando sus frutos, a costa del coche), si no por una sentencia que obliga a retirar los crucifijos de un colegio público debido a una demanda interpuesta por una asociación("Escuela Laica").
Su portavoz, Fernando Pastor, fué profesor mío de contabilidad en 1º, 2º y 3º de carrera. Una persona sumamente amable y educada, encantador, con unos conocimientos acojonantes, servicial, y al que le gustaba su trabajo, sin duda. Recuerdo con cariño su casa, a su mujer e hija, a su(puto) gato, que no paraba de rozarse conmigo(como sabiendo el asco que me causaba, el hijoputa), y sus múltiples trofeos de jugar a la Rana. Le guardo cariño, pues me ayudó mucho. Pero creo que se ha equivocado en ésto.
A mi tampoco es que me guste especialmente la Iglesia. Me jode mucho la hipocresía. Pero hay cosas que sólo alguien abnegado puede hacer sin esperar nada a cambio. Me vienen ahora mismo a la cabeza los nombres de el Padre Ángel(vecino de mi familia, y un santo viviente), Santa Teresa de Calcuta, o Juanjo, cura de lo peor de Valladolid, el Barrio de la Esperanza(joder, vaya nombre para el mayor punto de venta de drogas del nordeste de España), que me ayudó mucho muchísimo en mis conflictos juveniles.
Puestos a elegir, entre un crucifijo o un versículo del Corán, me quedo con la cruz. Aún tirándome de la polla su significado. Pero es que parece que queremos ser más papistas que el Papa, coño(luego me llaman facha por decir cosas como ésta. Pero qué le vamos a hacer. Vivimos en España. Quien venga, que se amolde. A nuestra lengua, a nuestras costumbres, a nuestros horarios. A nuestra cultura. Incluyendo el que los niños recen por la mañana y digan el "Jesusito de mi vida" cuando se acuesten. Se quita la cruz "porque ofende". ¿A quién? ¿A la que va con velo?) Porque no creo yo que, por muy laico que se sea, se pida que se tire la Catedral de Santiago, o los cementerios(en cada tumba hay una cruz).
Insisto, me la trae floja el crucifijo, Jesucristo, el Papa Ratzinger o su hermana drogadicta. Me la pelan. Pero no los veo como una ofensa. Más me ofende el hijo de puta que pega a su mujer de puertas adentro y luego la llama "cariño" en el bar. Y a ése no hay ley que tenga cojones a exterminarlo. Si me dejaran hacer a mí...
