Jose Luis R. M.
Hay que ser hijo de puta para estafar a un inmigrante. Bueno, cualquier estafador es un hijo de puta, pues se aprovecha de la buena voluntad ajena. Pero encima, hacerlo con personas que han tenido que abandonar su país, y pedirles dinero a cambio de tramitarles el permiso de residencia, es el summum.
Pues éso es lo que hacía Jose Luis R.M. Desde una gestoría de Adra(Almería), cobraba 1500€ a los inmigrantes con la promesa de tramitar y conseguir el permiso de residencia. Logró estafar a, al menos, 65 personas.
