Restaurante "Tú mismo" (Las Rozas, Madrid)
Éste fin de semana, con motivo del II Fun Show de ADBA-ESP que tuvo lugar en Comenar Viejo,
aprovechamos el domingo para ir de compras a Las Rozas Village.
A la hora de comer, fuimos al Heron City, pues hay de todo, o éso creía.
Después de dar un par de vueltas, nos decidimos por entrar a una especie de cervecería, "Tú mismo". El nombre viene de que tienen
unos grifos de cerveza con un contador, en el que te pones tú la caña(por el mismo precio que si te la pusiera un profesional).
En otras reseñas hosteleras pongo la dirección y el número de teléfono. No lo hago en éste caso porque pienso que Heron City es más que conocido
entre la gente de Madrid, y que éste sitio concreto no merece por si mismo una visita.
El local está dividido imaginariamente entre fumadores y no fumadores. La única separación existente es la barra, abierta.
Se puede comer en su amplia terraza o en el interior. Nosotros optamos por el interior, porque a mi no me gusta comer al sol, y las sombras ya estaban ocupadas.
Al entrar lo primero que notamos es un tremendo olor a fritanga, a aceite requemado. Mal empezamos.
Nos indican dónde sentarnos. Mesas muy pequeñas, con esos putos minimanteles de papel de mentira(ése papel típico de servilleta mala de bar de barrio, donde hasta el agua resbala),
cubiertos juntos(¿tan difícil es seguir la norma de cuchara y cuchillo a la derecha y tenedor a la izquierda?).
Nos traen la carta, y al instante, vienen a tomar nota. Recusamos, porque ni siquiera habíamos abierto la carta.
Visto que parece que traen prisa, empezamos a elegir.
Viene el camarero. Ruth quería pedir una fritura del mar de entrante para los dos y un segundo para cada uno.A mi me parece mucho,
por lo que pregunto al camarero si sería suficiente con la fritura del mar. Me dice que depende, pero que podemos pedir éso y, si vemos que es poco,
pedir otra cosa, que no tardan mucho. Gracias por el consejo, es de agradecer.
Pues una bandeja de fritura de mar.
Al instante(5 minutos como mucho) llega la bandeja, que ocupa casi toda la mesa. Una bandeja de vidrio, con 5 "departamentos": rabas, calamares, chopitos, cazón adobado y pescado.
En un extremo de la bandeja, un poco de salsa alioli y un gajo de limón.
Para beber pedimos agua. Aquabona(el agua de Coca Cola, que odio con todas mis fuerzas) fría, en vasos de Coca Cola, gordos y coloreados, pero bueno, tampoco esperaba una copa Riedel, jeje.
La "Fritura del mar para 2 personas" no era suficiente, desde luego. No más de 10 rabas(riquísimas, de verdad), 8 anillas de calamar(bueno, aceptables), bastantes chopitos(SIN LIMPIAR, qué asco),
un poco de cazón(a mi no me gustó, pero de todos modos tampoco es mi comida favorita) y otro poco de pescado(para Ruth estaba riquísimo, para mí no pasaba de comestible).
Como veíamos que el camino de vuelta iba a ser duro por el hambre, pedimos una ración de "croquetas caseras de jamón".
Efectivamente, tal com nos había advertido la camarera, no tardaban nada.
Llega una ración de croquetas, 6, acompañadas de salsa alioli(¿quién coño come croquetas con alioli?).
De caseras puede que tuvieran el nombre, y de jamón... se lo habrían enseñado a la masa. Malas es echarles un piropo. La bechamel era pésima,
la cobertura, no crujiente si no dura, y tenían exceso de aceite(facilmente remediable posándolas en papel de cocina nada más sacarlas
de la freidora).
No pedimos café(a Ruth no le gusta, y a mí me da miedo el café de las franquicias) ni postre(en el mismo Heron City hay una franquicia de Hagen Dazs, y no hay color, claro está).
Pedimos la cuenta y ahí vino la sorpresa: más de 36€(36'25€ para ser exactos) por una comida mediocre.
La Fritura del mar, 23'50€. Las croquetas, a más de 1€ cada una(7'50€ la ración).
Caro, muy caro. Otro sitio más al que no vuelvo.
Lo único que se salva es el servicio, correcto, sin más. Pero el resto, mal.
