Al colegio con pañuelo
¿No os extrañaba que aún no hubiera hablado del puto pañuelo, hiyab o como cojones se llame y de la niña que quiere ir al instituto con él?
Quería dejar un poco transcurrir los acontecimientos antes de forjarme una opinión que en caliente pudiese no ser la acertada.
Resulta que estamos quitando los crucifijos de los colegios porque pueden dañar la sensibilidad de personas de otras religiones y una cría quiere ir al instituto con la cabeza tapada y se cree con todo el derecho del mundo en función a su libertad religiosa, amparada por la Constitución.
Yo estudié siempre en centros religiosos. Incluso mis estudios universitarios los llevé a cabo en un centro de la Compañía de Jesús. Pese a ello, me la trae floja la religión católica. Bueno, y la budista, y la musulmana, y la hinduísta, y cualquier cosa que tenga que ver con un Dios todopoderoso. Si tanto poder tiene, que evite que haya guerras en su nombre, que cure el cáncer y que no permita que haya niños pasando hambre o sufriendo malos tratos. Como ninguno lo hace, me los paso a todos por el forro de los cojones. Y cuando me muera, que me mande al infierno o adonde le salga de la polla, una vez muerto me da igual.
Bueno, al tema. Resulta que quitamos los crucifijos y tenemos que admitir por huevos que una niña vaya tapada. ¿Y por qué ninguna va en topless? en función de su libertad, podría hacerlo. Y mañana, mi hijo aparecer en el colegio en falda, sin camiseta, con los pezones atravesados por dos piercings, y una esvástica en el brazo. Es su decisión y su libertad, ¿quién coño es el colegio para prohibirselo? Y a mi primo Manuel, jainita para más señas, le ha dado por no lavarse, porque de ése modo no daña a los seres vivos microscópicos que habitan en sus pliegues naturales. Claro, que ésos seres han empezado a crecer, y ahora hay una plaga de piojos en su clase cojonuda. Pero es que su religión no le permite dañar a los seres vivos, independientemente de su tamaño. ¿Y quién es el colegio para prohibírselo? Les han dicho a mis tios que buscarán un colegio especial para él si se encuentra incómodo en el actual, donde los profesores fascistas se empeñan en que se duche, pese a ir en contra de su religión.
Bromas aparte, ¿por qué somos tan sumamente GILIPOLLAS? ¿Nos permitirían en Doha ir paseando como dos enamorados, de la mano y besándonos cuando nos apeteciera? ¿Qué pasarían en Afganistán si mi mujer va con falda por encima de la rodilla? Si en Sudán mi mujer lleva pantalones en vez del vestido tradicional, ¿iría mi justicia a defenderla para evitar que le dieran 40 latigazos(tal es la pena impuesta por tal delito)? Si en Arabia Saudi me declaran homosexual, ¿quién me evitará morir lapidado?
Señores, tenemos nuestra propia historia. Nuestras propias leyes. Cuando vas a un país extranjero, debes amoldarte a sus leyes, normas y costumbres. Hay un refrán muy castellano que dice "Adonde fueres, haz lo que vieres". Y así es´. Así ha sido. Y así debe seguir siendo. Cuando los españoles emigraron a Suiza, Francia o Alemania, ¿cumplían con sus leyes?.
Muchos extranjeros se portan en España que da gusto. Son personas que lo han pasado mal en su país, y que, en busca de una vida mejor, han recalado en el nuestro. Se ganan la vida honradamente. Muchas veces son mirados con desprecio simplemente por su color de piel o por su extraño acento. Pero respetan nuestras costumbres, tratan de amoldarse a nuestra vida, lo intentan. Debemos ayudarles a que su integración sea plena. Pero a los gitanos rumanos que vienen a robar o a limpiar cristales en los semáforos no debemos tener ningún respeto. Mal está que delincan, pero si lo hacen, que lo hagan en su país. No así el resto de rumanos que se han dejado la piel en la vendimia o en la cosntrucción. Hijos de puta hay en todas partes. Lo malo es que se junten. Del mismo modo hay marroquíes cuyas mujeres visten al modo nuestro, cuyos hijos van al colegio con los nuestros, y que trabajan de sol a sol en los invernaderos almerienses por 50 putos euros diarios. Merecen toda nuestra ayuda. Pero a sus compatriotas que se juntan en plazas, comiendo pipas y tirando las cáscaras al suelo, fumando porros y trapicheando con hachís no hay que tenerles respeto, si no desprecio. No son gente que haya venido en busca de un progreso. Han venido en busca de una comodidad. Sanidad gratuita, asistencia social, escolaridad gratuita y obligatoria,...están en la gloria, y sin dar un palo al agua. Ale, majetes, coger una bicicleta y a vuestro país, precioso por cierto, y seguro que más cómodo para vuestro avituallamiento de chocolate y más acostumbrado a vuestra presencia ociosa. Aquí dáis asco.
Najwa, Nawja, o como te llames: el pañuelo es precioso, pero en tu casa. Aquí por la calle vamos a cara descubierta. Hasta para matarnos a cuchilladas o darnos una paliza. No necesitamos ocultar nuestra sonrisa ni nuestra mirada de asco. Si quieres llevar pañuelo por la calle, en tu escuela o en el restaurante de la esquina, te vuelves a tu país, que verás que contenta te encuentras, rodeada de semejantes. Y sin problemas de salir en la tele ni acoso de cámaras. Bonita.
