Internet
Hoy he recibido un correo que me ha tocado bastante los cojones, y me ha puesto un pelín alterado. Así que voy a dedicar éstas líneas de MI blog a poner algunas cosas claras:
1) Pese a que ahora te hagas fotos con gente que merece todo mi respeto, te recuerdo que fuiste tú quien me llamaste a mí, pidiéndome, casi rogándome, que te ayudase, que te enseñase, que te presentase a gente.
Conociste a gente, te contaron cosas, aprendiste mucho. Llegaste a dudar de mi palabra (hoy en día, dinero tiene cualquiera, pero palabra y honor, sólo unos pocos, y yo soy uno de ésos pocos) de una manera feroz.
No vas por el buen camino.
2)Más de lo mismo. Me conociste gracias a un amigo común. Poco tardaste en marearme literalmente con llamadas, correos, conversaciones de messenger, que fueron atendidas por mi parte sin problemas, teniendo en cuenta quién te recomendaba. Pero en cuanto se te soltó un poco la lengua, la cagaste. Nunca hay que hablar de más, ni callar de menos. Si no sabes, no juzgues. Conóceme, que has tenido oportunidades mil.
Yo te abrí mi cabeza y mis escasos conocimientos. Nunca jamás en tu vida habías sentido entre tus piernas ése poderío. ¿Y así me lo pagas?
Ciertamente, me jode que vayas hablando a mis espaldas. Ten dos huevos, que es lo que tiene que tener un hombre, y habla a la cara. No he cambiado de número, ni de correo.
Y sé precavido con contar cosas a quien no corresponde. Éste mundo es muy pequeño, y las noticias vuelan
3) Para tí va mi crítica más despiadada. Me has traicionado. Me has engañado. Y éso no te lo perdono. Te debo la vida, y estaré en deuda contigo eternamente. pero la traición a un amigo es imperdonable.
Lo tenías mucho más fácil. Me llamas, pides por ésa boca, y conseguido. Sabías que tenía una deuda contigo y que haría lo que fuera por cumplir tus deseos. Pero no.
Y, como he dicho al anterior, éste mundo es muy pequeño, y, al final, todos nos conocemos.
Pese a todo, hay gente que me aprecia lo suficiente como para contarme cosas. Espero que no me cuenten muchas más, porque todos tenemos un límite.
