Patatas fritas perfectas
Lo primero es elegir una patata buena, de calidad. Nueva a ser posible, y de la variedad Cesar, Spunta o Mona Lisa, por ése orden.
Hay que cortarlas de la manera más uniforme posible. Una vez cortadas, se lavan en abundante agua fría, y se dejan a remojo una media hora. Ésto hará que pierden su almidón y queden más crujientes al freirlas. Tras el remojo hay que secarlas MUY BIEN(el agua haría que el aceite saltase) antes de ponerlas a freir
En el aceite(de oliva si es posible) a baja temperatura(60-70º) se echa la cantidad de patatas suficientes para que no "bailen" pero tampoco estén apelotonadas. El aceite tiene que tener libre circulación entre todas.
Cuando estén blandas, se las saca y se ponen a escurrir. Se sube la temperatura del aceite hasta los 120º. Se añaden un par de dientes de ajo, y se echan de nuevo las patatas. Ésto hará que queden crujientes por fuera y blandas por dentro.
Sacamos, salamos, y a gozar.
