Matanza de caballos en Rumanía
Descubro a través de "La crónica verde"(¿Dónde si no?) el macabro caso de la matanza de caballos en Rumanía. Los aproximadamente 2500 caballos salvajes del bosque Letea(situado en la Reserva del Delta del Danubio)están empezando a ser convertidos en filetes. Cosa lícita para un carnívoro como yo, que la verdura no la pruebo ni como acompañamiento(salvo la espectacular salsa de tomate de mis madres), si no fuera porque pienso que, ya que vas a matar un animal para comer, éste debería sufrir lo mínimo posible, y después de haber vivido como un marqués, pues, no en vano, ofrece su vida para que tú continúes con la tuya. Me encanta el pollo de corral, sobre todo los que cría mi amigo Jesús Pereira en su casa de Hérmedes de Cerrato(el espacio donde más he disfrutado en los malos momentos vividos ultimamente, y mi lugar de expansión plena cuando no puedo ir a Asturias), pollos con 14 meses de crianza natural en la calle, comiendo maíz, cebada y trigo como si no hubiera mañana, gozando de baños de tierra y revolcándose por el montón de basura de los caballos. O las terneras de mi tio Pepe(q.e.p.d.), que viven en el monte, sin más agobios que mamar de la madre y gozar del pasto y del paisaje, y que defienden con inquina los únicos mastines buenos que he conocido(buenos en el sentido de mantener la esencia del perro guardian de rebaño).
Decía, pues, que no soy contrario al uso de animales para alimentación, pero que tanto su crianza como su muerte ha de ser ejemplar. Ésos cerdos metidos en jaulas milimétricas, ésos terneros a los que se provoca anemia para que su carne sea más blanca, o ésos hijos de puta que trabajan en los mataderos gozando cuando algún animal queda malherido no me gustan nada(a éstos últimos me atrevería, sin ningún pudor, a torturarlos con mis propias manos).
En el caso de éstos caballos se habla de la presión que su alto número supone a la flora protegida de un hábitat forestal único en el mundo, especialmente a sus lianas y otras especies trepadoras. Al parecer ésta matanza lo que oculta es un negocio ilegal de venta de carne de caballo a Italia.
Estos caballos eran animales domésticos utilizados para los trabajos de labranza por la población local, pero fueron abandonados tras la caída del comunismo, a partir de 1989. Efectivamente su número es excesivo y deberían estar controlados. En 1994 ya se hizo. Se instaló una alambrada para proteger Letea de los caballos, pero al carecer de mantenimiento se ha ido rompiendo y actualmente no sirve para nada. Quizás sería más sencillo venderlos vivos o trasladarlos a otras regiones donde su número sea escaso. Pero no, vale más el dinero que la conciencia.
Os dejo un vídeo de cómo los capturan:

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I think we are too cruel for the animals!
28 Julio 2011 | 11:38 AM